El Parque Industrial como ordenador urbanístico

Por Martín Rappallini, presidente de Red Parques //

Unas 40 mil empresas operan en zonas mixtas de la Provincia de Buenos Aires con todos los perjuicios que esto significa para la población residencial como para la operatoria industrial.   Imaginemos una empresa ubicada en un barrio donde circulan sus camiones de alto porte mientras un chico anda en bicicleta, la señora pasea con el bebé y los jóvenes van al colegio; donde las calles están rotas y rompen el auto de un vecino; donde el municipio y las empresas de servicios invierten en líneas y redes de alto consumo para una sola empresa; donde los desechos industriales y los vapores se mezclan con el ambiente de las familias.  

En cambio, si esa empresa se ubica en un área determinada para la actividad industrial (parques industriales), la circulación saldría del ejido urbano para transitar dentro del parque y con salida inmediata a rutas preparadas para ese tránsito. Sería más eficiente invertir en redes de alta tensión, de gas, pluvio-cloacales y de fibra òptica para uso industrial capaces de asistir a varias empresas en la misma zona. En materia de impacto ambiental, se podrían cumplir las normas vigentes con menores costos y las áreas verdes permitirían el filtrado de las emanaciones industriales. A su vez, el Estado trabajaría con un grupo de industrias a la vez en la creación y financiamiento de esas medidas de reducción de impacto al entorno.

Es innegable que el ordenamiento urbanístico que permiten los parques industriales hace más eficiente la inversión en infraestructura y servicios, la agilización de la dinámica industrial y el control del impacto ambiental.